Estimado colaborador:

Me dirijo a usted en nombre de nuestra querida Hermandad, una entidad sin ánimo de lucro con siglos de historia en la que, independientemente del carácter religioso y evangelizador, también se ocupa, como no, de los más desfavorecidos.

Para ello contamos con nuestra bolsa de Caridad, cada día más mermada debido a las dificultades que tenemos para hacer frente a las ayudas demandadas, que no se limita solo a cubrir las necesidades básicas de comida y vestir,  sino que ayudamos, en la medida que nos posibilita nuestra situación, a sufragar otra series de gastos de estas familias (agua, luz, gas…).

Esto solo es posible con la colaboración de todos.

Deuteronomio 15:11 “Porque nunca dejará de ser pobre en la tierra. Por tanto, yo te mando, “Abrirás tu mano a tu hermano, al necesitado y al pobre en tu tierra.”

Así pues, mediante la presente comunicación le invitamos a formar parte de este proyecto que no es otro que el de paliar necesidades.

Podrá hacerlo de varias formas, según se informa en Colaborar en nuestra bolsa de Caridad. Esperamos tu colaboración.